viernes, 17 de mayo de 2013

Dinámicas de acción tutorial

Durante este curso desde el Departamento de orientación, hemos trabajado una serie de dinámicas con los distintos cursos relacionadas con las habilidades sociales y la inteligencia emocional, aspectos que consideramos imprescindible para el desarrollo personal.

Durante el primer trimestre trabajamos la importancia de guardar silencio, con los más pequeños y aprendimos la canción de la lechuza (la lechuza, la lechuza hace sshhhh, hace sshhhh, todos calladitos como la lechuza hacen sshhh, hacen shhh). Con los más mayores aprendimos la importancia de pedir perdón y perdonar dejando a un lado los rencores a través de pequeños teatrillos que gustaron mucho al alumnado.

En el segundo trimestre no podíamos dejar de lado nuestra tarea y trabajamos sobre los sentimientos. Los niños/as aprendieron a expresar sus emociones a través del dado de las emociones, así como, fueron capaces de identificar emociones en los demás.

No podemos olvidarnos del miedo, tutoría que tuvieron los alumnos/as de infantil a través de la visualización de unos dibujitos de Caillou y de Jelly & Jam, de nuestra Gran Semana de Atención a la Diversidad, dónde nos pusimos en el lugar del otro...

Este trimestre ya estamos trabajando en primaria los pasos que hay que dar para mejorar el autocontrol:
- Alejarnos de las situaciones conflictivas.
- Cambiar los pensamientos calientes por pensamientos fríos.
- Practicar deporte o técnicas de relajación.
- Ocuparse del problema o seguir adelante.

Y en Infantil trataremos el tema de las peleas y los enfados.

 " LAS PERSONAS MÁS INTELIGENTES SON AQUELLAS QUE SABEN GESTIONAR SUS EMOCIONES"

jueves, 21 de marzo de 2013

Cómo ayudar a los hijos en los estudio


A continuación os presentamos un documento extraído del blog "Afrel - Asociación de familias con recursos limitados" en el que se exponen diferentes dificultades que manifiestan los alumnos/as y estrategias para superar dichas dificultades. La información os puede resultar algo extensa pero no tiene desperdicio.

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Normalmente nos encontramos con dificultades a la hora de ayudar a nuestros hijos a estudiar, y no sabemos cómo actuar ante esas dificultades. No debemos agobiarnos, porque de hecho suelen ser las mismas dificultades y podemos realizar estrategias para ayudarles a superarlas.
Vamos a intentar resumir las dificultades más frecuentes en los estudios y qué podemos hacer con ellas:

1. No estudia, o hace como que estudia pero en realidad pierde el tiempo:
Se caracteriza por lo siguiente:
- Se pone delante del libro mucho tiempo, pero la cabeza la tiene en otro sitio.
- Tarda demasiado en realizar las tareas.
- Pierden tiempo que necesitan para estudiar al tener que terminar las tareas que se les han quedado pendientes en el colegio.
- Se meten en su cuarto dos horas o el tiempo que sea, nosotros pensando que está estudiando y en realidad lo que hace es dibujar o escuchar música.

Estrategias a seguir:
- Oblígale a tener un horario diario de estudio
- Dedica todos los días a repasar durante un tiempo. Cada día de la semana una materia, por ejemplo una hora, así se va estudiando lo que ya ha visto en clase y que entrará para el próximo examen.
- Haz que sea consciente de que la estrategia de dejarlo todo para el final sirve cuando estamos en escalones inferiores de los estudios, pero al ir avanzando es imposible porque la materia a estudiar nos desbordará.
- Ayúdale a aprender a estudiar, haciendo con él/ella resúmenes de los temas, subrayando con colores según la importancia o haciendo esquemas con las ideas principales de cada lección. Aprender a sintetizar lo más importante de cada tema es esencial para saber estudiar y aprovechar el tiempo al máximo.

2. Confunde “lo entiendo” con “ya me lo sé”:
Se caracteriza por:
- Se lee una lección y como la entiende, ya cree que la sabe y deja de estudiar.
- Desconoce que el proceso de aprendizaje implica en un primer momento entender lo que se quiere asimilar y después tiene que haber un momento de fijación en la memoria, que se realiza a través de la repetición de los contenidos, es decir, tiene que entender lo que ha leído y después memorizarlo.
- En las materias que necesitan la realización de ejercicios y prácticas, los chavales que presentan esta dificultad son aquellos alumnos que fallan en las operaciones, aunque sepan cómo se hacen.
Estrategia a seguir:
El problema en estos casos es que tiene un déficit de hábitos importante. O sea, que no está acostumbrado y no sabe estudiar. Los hábitos son recursos muy importantes para educar. Se adquieren por repetición de actos. La ventaja que tienen es que facilitan a la persona la realización de tareas que les cuesta trabajo, como sucede con los estudios.

Qué hay que hacer:
- Dedicar todos los días un tiempo determinado al estudio y a la realización de las tareas. Empieza poco a poco para ir subiendo conforme se vaya acostumbrando.
- Es mejor poco tiempo y bien aprovechado que mucho y disperso.
- Divide el tiempo para cada una de las tareas que va a realizar, y trata de que las haga en el tiempo que se ha propuesto al principio.
- Crea un horario en el que haya tiempo para todo. Pon el estudio en los primeros momentos, en los que está más descansado y asimila mejor.

3. Solo estudia los días antes del examen:
Estudian, y realmente lo hacen, pero las últimas horas, cuando ya lo tienen encima…., se acuestan tarde y se levantan temprano en el último momento, y van agotados por el esfuerzo que hacen al final, lo cual hace que como padres tengamos la percepción de que nuestro hijo/a estudia y se ha esforzado bastante.
Está más que comprobado que una de las variables que tiene que ver con el éxito académico es que el alumno tenga un plan de trabajo diario, volvemos a lo mismo de siempre. Cuando se deja el plan para el final es imposible asimilar toda la materia, es como querer comer en un día todo lo que no hemos comido en diez.

¿Qué hacemos?
Es esencial imponer una tarea de clarificación al alumno para que entienda los distintos momentos que tiene el proceso de aprendizaje, o sea, hay que hacerle entender el proceso que seguimos en la mente para aprender: Primero se comprende el mensaje, luego se elabora un resumen-esquema con las ideas principales y luego se fijan en la memoria. Estos pasos se descubren tras una breve experiencia en los estudios, pero puede ocurrir que cuando empiezan el colegio se saltan algún paso de este proceso, por lo que conforme van creciendo les cuesta cada vez más asimilar conocimientos. Por eso, debemos:
- Hacer un seguimiento durante algún tiempo para comprobar que sabe los pasos que tiene que seguir a la hora de estudiarse un tema.
- Hacer que nos expliquen el tema, ver si lo han comprendido, pueden mirar el libro si quieren para ello. Después, que hagan un resumen de lo más importante y luego memorizarlo.
- Hacerles entender que cuanto más difícil, más esfuerzo conlleva: Los padres podemos preguntarles sobre lo que ellos dicen que ya se saben para comprobar los resultados, y hacerles repetir una y otra vez la parte que no han memorizado.

4. Cuando se pone, lo consigue, pero tiene dificultades de concentración, se distrae con una mosca
Algunos niños tienen dificultades para concentrarse, les cuesta ponerse a estudiar. Desde que se sientan hasta que empiezan pasa más de media hora, y van a “medio gas”, se les va la imaginación cada dos por tres, cualquier cosa que pase alrededor atrae su atención y pierden el tiempo, por lo que su rendimiento es escaso.
La concentración es la capacidad que tenemos para dirigir todos nuestros conocimientos al objetivo de realizar una tarea. Si no hay un mínimo de concentración es prácticamente imposible aprender nada, por tanto, si mejoramos la concentración mejoraremos la capacidad para aprender.
Como todas las capacidades, el desarrollo de la concentración es consecuencia de la ejercitación de la misma, o sea, que cuantas más dificultades haya en la concentración menos trayectoria de estudio tendremos en la vida y al contrario.

¿Cómo mejoramos esta capacidad?
- Elimina los estímulos irrelevantes que puedan captar su atención a la hora de estudiar: Quita la televisión, apaga la radio, aparta revistas, fotografías…
- Dale un tiempo para cada tarea o actividad, y exígele que la realice en el tiempo previsto. No es conveniente dejarle a su aire para que la termine cuando quiera, eso favorece que se distraiga. Si le pones un tiempo límite, le costará menos centrarse para terminar.
- Hay que empezar siempre a una hora fija para conseguir un buen rendimiento cerebral. Si una persona se acostumbra a hacer el esfuerzo de concentrarse todos los días a la misma hora, al cabo de unos días la cabeza se concentra con más facilidad a esa hora.
- La concentración sirve como “calentamiento mental” para pasar a continuación a la actividad que tengamos prevista, por lo que podemos realizar ejercicios de calentamiento antes de ponerle a estudiar, no más de cinco minutos, por ejemplo: Coge una hoja de periódico y hazle tachar las “a” que vea, o las “o”, o hazle trabajar mentalmente series de números y letras combinándolas: Toma la serie 1 2 3 4 A. Se trata de ir corriendo la letra A hacia la izquierda, así:
1 2 3 A 4 / 1 2 A 3 4 / 1 A 2 3 4 / A 1 2 3 4.
Puedes ir complicando la serie añadiendo más letras o números, según la capacidad de tu hijo/a.
- Haz que tenga claras las metas. Si tiene claro el objetivo a conseguir y se lo propone como meta, movilizará todos sus recursos para alcanzar esa meta.
- Intercala descansos. El proceso de atención tiene una curva, y cuando pasa un tiempo va decayendo. Por eso es conveniente intercalar descansos para recuperar la concentración. Puede ser por cada hora de estudio, entre cinco y diez de descanso.
- Para sujetar la imaginación, haz que la utilice en el estudio: En vez de hacer el esfuerzo de cambiar de pensamientos y empezar de nuevo cada vez que se distrae, hay que poner la imaginación en cada tema de estudio. Si está con los volcanes, que se imagine cómo son, cómo echan la lava, etc. Eso le ayudará a que se le graben mejor en la memoria.

5. Tiene dificultades con la lectura y le cuesta entender lo que lee
Las dificultades que tengan nuestros hijos en la lectura se trasladarán en el aprendizaje de forma inmediata, porque la lectura y su comprensión constituyen las herramientas de trabajo de nuestro intelecto. Para saber si tiene dificultad en la lectura, tendremos que comprobar si:
- No tiene la suficiente velocidad lectora ni comprende los textos que está leyendo, por lo que tiene que volver a leer algo que ya ha leído para enterarse de lo que pone.
- Tiene pobreza en el vocabulario, que se nota en las dificultades que tiene a la hora de saber el significado de palabras que son de uso habitual.
- Tiene dificultades en expresarse por escrito, no es capaz de realizar textos con estructuras correctas y claras.
- Tiene tendencia a postergar las tareas, lo deja todo para después. No le gusta nada leer para entretenerse. (Hay casos en los que el problema es más serio de fondo, como en el caso de la dislexia, y en estos casos hay que acudir a un especialista para su solución, porque no basta con estudiar más, pero normalmente el profesor del colegio nos avisa de que puede existir ese problema cuando aún no son muy mayores).

Estrategias a seguir si el niño/a tiene dificultades en la lectura:
- La habilidad de leer, como cualquier otra habilidad, se desarrolla con el entrenamiento. Por eso, lo primero que tenemos que hacer es el ejercicio. Todos los días tenemos que dedicar un tiempo a leer en voz alta para adquirir una entonación correcta, la cual ayuda a que comprendamos lo que leemos. Volver a repetir la lectura del mismo texto tratando de reducir el tiempo que se tarda en leerlo sin que afecte a la entonación correcta también es otra estrategia deseable.
- Hazle preguntas sobre un texto leído acerca de las ideas más importantes que hay en el mismo.
- Corrígele los defectos de lectura ayudándole a hacerse un cuadernito de vocabulario. Con ese pequeño diccionario personal tendrá que hacer ejercicios con las palabras desconocidas.

6. Lagunas en las materias: Le falta base
Cuando se trata de este problema, los niños tienen dificultades en las materias que tienen muchas conexiones entre un tema y otro, los llamados de “evaluación continua”, como por ejemplo las matemáticas. Difícilmente puede saber multiplicar si no domina las sumas, por ejemplo. Es como si se tratara de una escalera a la que le falta un escalón, se puede utilizar, pero si faltan muchos escalones y van muy seguidos resulta imposible subir. Así, en una materia en la que falte un escalón porque hay algunos contenidos que no conoce, si se pone una atención especial y se le ayuda, se puede conseguir, pero si faltan muchos escalones, es decir, áreas importantes para seguir posteriormente, esa persona será incapaz de terminar sus estudios en esa materia.

En estos casos debemos dedicar un tiempo especial a tratar de remediar esa laguna. Primero habrá que localizarla, y a continuación nos dedicaremos a ayudarle con ella. Puede ser a través de un hermano mayor, los padres o un profesor particular, pero siempre teniendo claro que debe ser una ayuda complementaria a la marcha de las clases, y debe estar supeditada a estas.
También habrá que potenciar las técnicas de estudio, puesto que la mayor parte de las veces las lagunas surgen porque no hemos aprendido a estudiar bien.

7. Se lo sabe, pero se bloquea en los exámenes, la ansiedad le bloquea
El miedo a suspender o el hecho de sentir un exceso de responsabilidad llevan a algunos estudiantes a angustiarse. Suelen ser buenos estudiantes, que comienzan a estudiar pero en algún punto, por malas experiencias, algún fracaso o suspenso, pierden la confianza en sí mismos y se sienten agobiados.
Los días previos a los exámenes tienen un nivel de ansiedad o nerviosismo claramente por encima de lo normal, (hay que decir que los exámenes son situaciones generadoras de ansiedad para todos, pero hay quien responde de forma sobredimensionada), lo cual tiene un efecto negativo en el rendimiento, porque están llenos de pensamientos negativos y catastrofistas (me van a suspender, seguro que me quedo en blanco…), lo cual activa algunos sistemas fisiológicos, como la sensación de nudo en el estómago, dormir mal, sudor en las manos, dificultades para desayunar porque luego vomitan, tensión muscular en los brazos, espalda o piernas…. Incluso palpitaciones.
También aparecen a veces movimientos o acciones automáticas que no puede controlar como comerse las uñas, necesidad de mover la pierna, toquecitos con el bolígrafo en la mesa,…. Etc.

Qué debemos hacer en estos casos:
- Hay que explicarle de forma comprensible qué es lo que le está pasando, y que entienda que tiene remedio, que no es nada grave.
- Tenemos que explicarle que la ansiedad se manifiesta en tres niveles de respuesta: El primero es a través de los pensamientos negativos que tiene.
El segundo, a través de los efectos físicos que se nota.
Y el tercero, a través de la necesidad de movimientos que tiene, que le pueden llevar incluso a abandonar el examen o quedarse bloqueado.
- Una vez que ha entendido lo que le pasa, debemos intervenir en los tres niveles anteriores con distintas estrategias: Respecto a los pensamientos, cortando los negativos y catastrofistas, centrando la atención en lo que tengo que hacer aquí y ahora, no compararme con los demás en cuanto a lo que tienen hecho del examen, etc. Respecto al segundo nivel, el fisiológico, enseñando a nuestros hijos a relajarse, bien con ejercicios de respiración, de relajación sencilla, o practicando algún deporte, pues tiene un efecto relajante. En cuanto al tercer nivel, hacerles conscientes de que no deben abandonar el examen por mal que se encuentren, que piensen que les queda poco, y en caso necesario, enseñarles alguna técnica sencilla para controlar las emociones.
En cualquier caso, lo que está claro es que hay que tener mucha paciencia y perseverancia, dedicarles tiempo y tener claro que los resultados se notarán en un plazo de tiempo, no inmediatamente, y jamás recriminarles con frases del tipo “eres un burro”, “eres muy perezoso” o “pareces tonto”, porque no harán sino hacer que baje su autoestima y no les servirá en absoluto para estudiar mejor.

lunes, 10 de diciembre de 2012

CONSEJOS









En  vísperas a los Reyes Magos recuerden:


lunes, 22 de octubre de 2012

FRASES QUE DEBEMOS USAR Y EVITAR CON NUESTROS HIJOS/AS

LAS FRASES POSITIVAS QUE DEBEMOS DECIR A NUESTROS HIJOS/AS
Motivación positiva (frases dichas por los padres a sus hijos) Actitud promovida (en los hijos)
Has sido capaz de hacerlo – Soy capaz
Muy bien. Sé que lo harás – Soy capaz
No dudo de tu buena intención – Soy bueno
“Juan” tiene un alto concepto de ti – “Juan” es mi amigo
Si necesitas algo, pídemelo – Amigo
Sé que lo has hecho sin querer – No lo repetiré
Estoy muy orgullosa de ti – Satisfacción
Sabes que te quiero mucho – Amor
Así me gusta, lo has hecho muy bien – Satisfacción
Noto que cada día eres mejor – Ganas de serlo
Creo lo que me dices, sé que lo harás – Confianza
Sabes que quiero para ti lo mejor – Amor
Tú te mereces lo mejor – Satisfacción
No esperaba menos de ti – Confía en mí
Puedes llegar a dónde tú quieras – Puedo hacelo
Seguro que las próximas notas son mejores – Estudiar más
Etc.

SENTIMIENTOS Y ACTITUDES POSITIVAS

PACIENCIA – CARIÑO – CONSTANCIA – DEDICACIÓN – SEGURIDAD - ESFUERZO

LAS FRASES QUE NO DEBEMOS DECIR A NUESTROS HIJOS/AS
Motivación negativa (frases dichas por los padres a sus hijos) – Actitud promovida (en los hijos)
Eres un desordenado- El desorden
Siempre estás deseando fastidiar – Fastidiar aún más
Debes aprender de tu primo, hermano – Rechazo al primo, hermano
Así no llegarás a ningún sitio – Temor
Estoy harta de ti – Desamor
Ya no te quiero – Desamor
Aprende de tu hermano – Celos
Quedas castigado – Tristeza, venganza
Siempre te estás paleando – Me gusta pelear, es lo mío
Apártate de mi vida… no quiero verte – Desamor
No sabes estar quieto – Soy nervioso
Me matas a disgustos – Temor, desamor
Cada día te portas peor—Soy así, soy malo
Eres un mentiroso – Lo mío es mentir
No sé cuando vas a aprender – Tristeza, no puedo
No me quieres nada – Desamor, tristeza
Así no tendrás amigos – Es verdad
Se lo diré a papá/mamá cuando venga – Temor, tristeza
Cómo sigas así te voy a castigar - Temor

¿Influyen las expectativas de los padres/madres, profesores en los niños/as?

Se entiende como "Efecto Pigmalión" al proceso mediante el cual las creencias y expectativas de una persona respecto a otro individuo afectan de tal manera a su conducta que el segundo tiende a confirmarlas. Este hecho puede ser productivo o contraproducente. Por lo tanto, confiemos en nuestros/as  hijos/as y alumnos/as y tengamos unas altas expectativas sobre sus posibilidades.

lunes, 10 de septiembre de 2012

LA VUELTA AL COLE

Sugerencias para una vuelta al cole feliz

  • Dejarlo todo el listo por la noche: uniforme o ropa que se vaya a llevar al cole, mochilas listas… Así se evitan sustos innecesarios nada más levantarse y es más fácil salir a la hora prevista.
  • Poner el despertador media hora antes: hasta que el cuerpo (y la cabeza) se acostumbre al ritmo escolar es normal hacer todo más lento. Si contamos con un tiempo de margen, la vuelta a la rutina será mucho más relajada.
  • Visitar antes el cole: lo ideal sería poder conocer su clase antes de empezar. Si no, un paseo por los alrededores del colegio ayudará al niño a verlo como un sitio familiar.
  • No llegar tarde el primer día: salir un poco antes de casa para hacer el trayecto sin prisas, poder aparcar (si se va en coche) y entrar a clase con el resto de los compañeros hace más agradable el momento.
  • Hacer el periodo de adaptación: aunque sea un esfuerzo para los padres, al niño le ayudará a llevarlo mejor, sobre todo si está empezando en la escuela infantil o va al cole sin pasar por la guardería.
  • Transmitir seguridad: explicarle lo importante que es hacerse mayor y lo bien que lo está haciendo. Algunos padres no llevan bien los primeros días de cole, pero es importante no contagiarle nuestros miedos.
  • Recoger al niño con una sonrisa: aunque papá y mamá hayan tenido un día duro de trabajo, el peque lleva esperando muchas horas el momento del reencuentro.
  • Preguntarle: hay que saber cómo le ha ido el día, eso sí, sin agobiar con infi nidad de preguntas. Además de lo que nos cuente su profe, no hay que perder de vista las impresiones del niño.
  • Tener paciencia: empezar el cole es un cambio importante, es normal que esté algo más nervioso.

INFORMACIÓN EXTRAÍDA DEL BLOG "ESCUELA EN LA NUBE"

viernes, 20 de abril de 2012

SEMANA DE ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD

Desde nuestro blog del Departamento de Orientación del centro, invitamos a todas las familias a participar de nuestros talleres formativos que tendrán lugar en nuestra III semana de atención a la diversidad, el lunes 23 de abril, de 16.30 - 18.30 de la tarde. Estos talleres serán un espacio de convivencia y aprendizaje.